No
molestar

“No molestar” es una serie de carteles que se hicieron para ponerse en las puertas de las distintas estancias o habitaciones de una casa.

La idea principal era la de diferenciar cada área distinta de la casa mediante un color determinado y una imagen que llamase la atención y que fuese desenfadada para restarle “dureza” al mensaje de No molestar, que en este caso era el motivo principal de los carteles.

Para ello se optó por una serie de fotografías más o menos populares en blanco y negro que contrastasen con los colores elegidos para cada habitación, otra premisa evidente es que las fotografías estuvieran relacionadas con la habitación de alguna manera.